Guerrero.
Hoy quiero hablarte del Camino del Guerrero.
Y de cómo transitarlo de forma eficaz.
Quizá todavía no has llegado a sentir esa soledad que te hace parecer insignificante…
…o quizá sí.
Puede que en algún momento hayas sentido como que la vida es una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarte.
O simplemente has sido la oveja negra de tu familia.
Te entiendo.
Créeme que te entiendo.
Si te das cuenta, el humano es de los pocos animales que, desde que nace, necesita la asistencia de sus progenitores para sobrevivir.
Hay unos motivos evolutivos que hacen que seamos prematuros que tienen que ver con el hecho de que seamos bípedos y… en fin, no te quiero aburrir.
Desde el minuto 1 somos seres dependientes.
Inevitablemente necesitamos de los demás.
Tanto que terminamos organizándonos en Tribus, y el hecho de no pertenecer a una hace que la supervivencia se complique.
Si lo piensas, es lógico que nuestros ancestros monitos que fueron expulsados de la tribu muriesen antes que el resto.
Enfrentarse a una bestia salvaje solo es en sí una salvajada.
El caso es.
Debemos entender que quizá ya no vivimos en cavernas.
Pero tampoco es que seamos mucho más sofisticados.
Aunque mandemos cohetes al espacio y usemos CHATGPT.
Lo que nos mueve a nivel interno y externo se rige por los mismos principios: supervivencia, pertenencia, reproducción…
Y aquí es a donde quiero llegar.
Por paradójico que suene, el Camino del Guerrero empieza cuando no estás en armonía con esos principios.
Piénsalo.
Si ya perteneces a uno o varios grupos y tienes todos los recursos garantizados, no tienes ningún incentivo para mejorar.
Ahora entiendes por qué las personas que heredan fortunas millonarias las acaban perdiendo, ¿no?
Sencillamente porque no han desarrollado el carácter ni las habilidades necesarias para mantenerla.
Todo por tener todo garantizado.
Pues bien.
Si estás jodido, enhorabuena.
Estás en uno de los mejores puntos para comenzar con tu desarrollo personal.
Ahora, tienes dos opciones:
A) Te conviertes en un lobo solitario.
B) Buscas un equipo o una Tribu junto con el/la que crecer.
Y ambas opciones son buenas.
Pero con un pero.
Que una te lleva a resultados rápidos.
La otra a resultados grandes.
A nivel personal, elegí durante mucho tiempo la opción A.
Y no estuvo mal.
Avanzaba, crecía…
Pero cuando descubrí la opción B me di cuenta del Poder de la Tribu y el trabajo en equipo.
Ahora mi única misión es descubrir otras mentes brillantes junto con las que crecer.
Si crees que eres una de ellas o quieres llegar a serlo, te estoy buscando.
Te quiero conocer.
Quiero que formes parte de la Tribu Alfa.
Pulsa aquí e irás directamente a mi WhatsApp personal.
Escríbeme un emoticono con tu fruta favorita.
La mía es el mango.
Te mando un fuerte abrazo.
Mario.-
PD: Si quieres acceder a la Fortaleza del Modo Guerrero, la Tribu Alfa, aquí tienes la puerta de entrada.